Javier Milei atraviesa el tramo más frágil de su mandato. Cuatro relevamientos difundidos en los últimos días coinciden en que el presidente tocó su nivel más bajo de aprobación desde que asumió en diciembre de 2023: la imagen positiva cae al 37 % o menos y la negativa trepa por encima del 58 %. Trespuntozero (Shila Vilker y Raúl Timerman) midió 37,2 % de aprobación y 59,8 % de desaprobación; el CEOP de Roberto Bacman marcó 37 % contra 62,5 %; Hugo Haime y Asociados registró 37 % frente a 59 %; y Zuban Córdoba anotó apenas 35 % de respaldo y 58 % de rechazo. Son consultoras de trayectorias y metodologías distintas (presenciales, telefónicas y mixtas), pero los números convergen en el mismo diagnóstico.
La economía y los escándalos como eje del desplome
El factor dominante es la economía cotidiana. Los sueldos no alcanzan, los precios se perciben subiendo por encima de lo que registra el Indec y el endeudamiento familiar se volvió dramático: solo el 28 % de los encuestados dice llegar “más o menos bien” a fin de mes. A la crisis del bolsillo se suma una serie de escándalos que erosionan el relato “anti-casta”: el caso Libra, los pagos en dólares que involucran a Javier y Karina Milei, los viajes de Manuel Adorni y su casa en un country alimentan la sensación de privilegios. También pesa el rechazo mayoritario a la postura de Milei frente a la guerra Estados Unidos-Israel-Irán y la irritación por sus frecuentes viajes al exterior, sobre todo a Estados Unidos, sin explicaciones claras.
Cambio de clima: la culpa ya no es heredada
Los consultores detectan un giro clave en la opinión pública: por primera vez, la mayoría responsabiliza directamente a la administración libertaria por la crisis, y no a los gobiernos anteriores. Las expectativas también se deterioraron: antes había malestar pero con esperanza de mejora; ahora crece la percepción de que la situación empeora. La distancia entre el discurso oficial —inflación “controlada” y desempleo en baja— y la experiencia diaria —suba de precios, cierre de empresas y salida laboral en aplicaciones— amplía la brecha.
¿Hay margen para recuperarse?
Milei ya salió de un bache en septiembre de 2025, cuando el respaldo de Donald Trump abrió una ventana de expectativas y la aprobación volvió a superar el 40 %. Hoy, sin embargo, los encuestadores ven difícil una remontada sin un plan que reactive consumo, empleo y poder adquisitivo; el pronóstico más repetido es una estabilización entre el 35 % y el 40 % de aprobación, sin una tendencia clara a seguir cayendo ni a repuntar, en un contexto internacional también volátil para sus aliados como Trump y Viktor Orbán.
Macri mueve fichas y mira a 2027
En paralelo, Mauricio Macri reapareció con la mirada puesta en 2027. En la última cumbre del PRO dijo que el partido “está más vivo que nunca” y que “somos más de los que creen”, planteando la necesidad de presentar candidato propio. La línea que bajó fue “apoyar las reformas pero con condiciones y despegarse rumbo al 2027”, un mensaje que ya había anticipado en octubre cuando afirmó que el PRO tendría postulante presidencial ese año. El movimiento llega justo cuando Milei toca su piso en las encuestas, y busca reposicionar al PRO como alternativa de centroderecha si el desgaste libertario se prolonga.
Carlos Alberto Leiva