Alejandro Fantino no se enoja por ideología sino por la doble vara del ecosistema mediático. Aclara que no es libertario (“¡Nada soy yo!”), apoya a Milei con límites (“que se vayan a Guantánamo”), y apunta contra influencers que “desaparecen cuando hay que bancar”. El clima social le devolvió una audiencia frustrada que lo dejó deprimido, mientras TV de noticias (3 puntos), streaming chico, portales con tráfico pero sin feedback y redes convertidas en trinchera lo dejan sin un espacio que lo contenga.
Leer Más