Havanna baja la persiana en Paraná: radiografía de una crisis que golpea a la clase media

Después de 15 años, Havanna cerró su local del shopping La Paz, en Paraná (Entre Ríos). No es un caso aislado ni un ajuste de marketing: es el síntoma visible de un consumo que se retrae porque a la mayoría ya no le alcanza.

Dónde y por qué

  • Dónde: shopping La Paz, Paraná, un punto de encuentro clásico desde la inauguración del centro comercial.
  • Por qué: caída del poder adquisitivo, aumento del desempleo y retracción general del consumo. Las familias priorizan lo esencial y recortan salidas y gastos “no indispensables”. El rubro gastronómico, que depende del gasto discrecional, lo siente de inmediato.

¿Decisión del consumidor o falta de plata?

Son dos caras de la misma moneda, pero el orden importa: primero cae el ingreso real, después viene el ajuste. No hay un cambio de preferencias ni una “moda” de consumir menos café; hay presupuestos que no cierran. Cuando el sueldo rinde menos, se reasignan prioridades (alimentos, servicios, alquiler, transporte) y se suspende lo prescindible. La “decisión” de no ir a la cafetería es forzada por la restricción económica, no por gusto.

No es solo la “clase alta”

Havanna no es un consumo de élite: su público histórico es clase media y media-baja (familias, estudiantes, oficinistas, turistas). Cuando ese segmento pierde resto, los locales que viven del gasto cotidiano lo notan primero. La clase alta puede sostener consumos; la que ajusta —y empuja cierres como el de La Paz— es la clase media que ya no llega a fin de mes.

El contexto que rodea al cierre

  • Paraná: entre 2025 y principios de 2026, más de 70 comercios cerraron en el microcentro (≈400 puestos de trabajo registrados perdidos).
  • Entre Ríos: en los últimos dos años, más de 570 pymes bajaron la persiana, con impacto fuerte en comercio, hotelería y construcción.
  • Havanna: con más de 250 sucursales en Argentina y presencia en Brasil, Paraguay, Chile, España y EE. UU., la marca emblema de Mar del Plata también se ve obligada a recortar.

La cruda realidad

El cierre del Havanna de Paraná condensa una dinámica más amplia: un entramado comercial que se achica porque el consumo de todos los días se volvió un lujo relativo. No se trata de que la gente “elija” quedarse en casa; se trata de que no le alcanza para salir. Cuando la clase media —el corazón del consumo urbano— pierde poder de compra, hasta las marcas más instaladas terminan apagando luces.

Carlos Alberto Leiva

Fuente: 26

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