La economista Rosalía Costantino (@colocostantino) compartió en febrero un preocupante panorama sobre la economía argentina, destacando una serie de indicadores que apuntan a una contracción significativa tanto en la producción como en el consumo.
Según Costantino, en febrero se observó una nueva caída en las importaciones de bienes de capital, un sector clave para el desarrollo productivo a largo plazo. Esta disminución se suma a un “derrumbe” ya existente en la producción nacional de bienes de capital.
Asimismo, se registra una baja en la venta de bienes finales. La situación es compleja, ya que empresas locales están cerrando al no poder competir con productos importados, a pesar de que estos últimos no se venden en la magnitud esperada y muchos se encuentran sobrestockeados. Esto sugiere una desaceleración general del consumo.
En febrero volvieron a caer las impos vinculadas a bienes de capital (a la vez sigue el derrumbe de la producción nacional de bienes de capital), hay tamb baja de bienes finales (con cierres de empresas locales q no pueden competir con importados, q ahora no se venden tanto a la… https://t.co/PNAjeln5J0 pic.twitter.com/KSTbGbxfXf
— Rosalía Costantino (@colocostantino) March 4, 2026
La economista concluye que la dinámica del salario es un factor determinante en este escenario. Por quinto mes consecutivo, todos los indicadores de salario registrado privado han caído. La situación es aún más crítica en los sectores informal y público, donde la disminución del poder adquisitivo es “más profundizada”.
En resumen, el análisis de Costantino pinta un cuadro de recesión donde la inversión (bienes de capital), la producción nacional, la competencia con importaciones y, fundamentalmente, el poder de compra de los salarios, se encuentran en franco declive.
Carlos Alberto Leiva