El “otro peronismo” se mueve: Pichetto, Monzó y los ex-mileístas buscan una interna gigante para enfrentar a Milei

En la Legislatura bonaerense empieza a tomar forma un armado peronista que no se reconoce en el kirchnerismo duro y que quiere disputarle a Axel Kicillof la conducción del PJ provincial. El dato central: Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó se reunirán mañana después del mediodía con legisladores bonaerenses, con la hospitalidad de los senadores Sergio Vargas y Carlos Kikuchi —ambos de Unión y Libertad, ex armadores de Javier Milei que hoy se corrieron hacia el centro.

La cita no es solo logística. Los organizadores dicen que el objetivo es “charlar sobre estrategias de un armado sólido, concreto y que por sobre todas las cosas presente un candidato que le gane a Milei y que haga crecer en votos al peronismo en la provincia de Buenos Aires”. Para eso, plantean una regla clara: “la única forma de ganarle a Milei es ganándole a la interna a Kicillof y a La Cámpora; por eso vamos a jugar y pedir una interna grande. Si somos dos, juguemos los dos, si hay más, seremos más”.

Qué se discutió y quiénes suenan

  • Ejes de la reunión: tecnología como aliada para generar empleo y defensa de la industria nacional con “capitalismo y eficiencia en la producción”.
  • Figuras que el “otro peronismo” quiere sumar: Gabriel Katopodis, Julio Alak y Sergio Massa (“si no se sienten contenidos en los lugares donde están ahora, en este nuevo esquema pueden entrar”). El entorno de Massa, sin embargo, enfría: “no es tiempo de candidaturas” —dicen “no es tiempo”, no que nieguen la posibilidad.
  • Tensiones internas: Katopodis tendría roces con Carlos Bianco y Andrés Larroque, y circulan rumores de movimientos en el gabinete para favorecer a los aliados de “Cuervo” Larroque. Alak, aunque presentó a Kicillof como “candidato a presidente” en el CEDAF, “quiere estar en la mesa chica de candidatos, y Kicillof aún no lo bendice, entonces abre el juego”.
  • Proyección nacional: el armado no se limita a Buenos Aires; mencionan a Jorge Brito (ex presidente de River Plate) como posible figura presidencial, con la fórmula “Brito presidente, Massa gobernador”.

Implicancias

  • Fragmentación y disputa por el liderazgo peronista. El PJ bonaerense ya viene de internas calientes entre el kicillofismo y La Cámpora en varios municipios, y Kicillof viene consolidando poder (ganó 10 de 16 distritos en la interna del PJ bonaerense). La irrupción de Pichetto-Monzó con ex libertarios como Kikuchi (armador de Milei en 2023) crea un polo que se define como “peronismo de centro” y busca atraer a desencantados de ambos lados.
  • Riesgo de dividir el voto opositor. La estrategia explícita es forzar una interna grande para que el candidato que surja pueda competir mano a mano con Milei. Pero la aparición de un tercer espacio peronista genera ruido: si no hay acuerdo, el peronismo podría llegar fragmentado a 2027, lo que históricamente favorece a Milei.
  • Puente con ex libertarios. Kikuchi ya había reconocido acuerdos prácticos entre La Libertad Avanza y sectores peronistas en 2023 para colocar candidatos donde faltaban referentes, y ahora lidera Unión y Libertad, definido como “derecha con sensibilidad social”. Su acercamiento a Pichetto y Monzó indica que parte del armado libertario desencantado busca un canal peronista moderado.

Consecuencias probables

  1. Interna bonaerense más áspera: Kicillof deberá contener a La Cámpora y, a la vez, negociar con intendentes y dirigentes (Katopodis, Alak, Massa) que podrían migrar si no tienen lugar en la mesa chica.
  2. Reconfiguración de alianzas en la Legislatura: la reunión en la Legislatura, apadrinada por Vargas y Kikuchi, puede traducirse en un bloque “de centro” que condicione votaciones clave y funcione como árbitro entre el oficialismo provincial y los libertarios.
  3. Escenario nacional abierto: si el polo Pichetto-Monzó logra instalar un programa “capitalista y productivo” y suma figuras con peso territorial, el peronismo podría presentar en 2027 una oferta distinta al kirchnerismo duro, pero también corre el riesgo de profundizar la polarización interna que ya se ve en redes y en las bases.

No es solo una reunión más. Es el primer paso visible de un armado que quiere correr el eje del peronismo bonaerense hacia el centro, forzar una interna amplia y construir un candidato capaz de medirse con Milei, aun a costa de tensionar la relación con Kicillof y La Cámpora.

Carlos Alberto Leiva

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