En el tablero porteño se está cocinando una alternativa que invierte la lógica de los últimos años: que Mauricio Macri vuelva como candidato a jefe de Gobierno en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en 2027 y que la elección local vaya pegada a la presidencial, sin desdoblar. La idea es simple y potente: usar el bastión amarillo como locomotora para “arrastrar” votos hacia arriba y potenciar al candidato presidencial del PRO (o de la coalición que integre).
Desdoblar o no desdoblar: la grieta estratégica entre PRO y LLA
El debate ya está instalado. Por un lado, Jorge Macri anunció y defendió el desdoblamiento de las elecciones porteñas —llevándolas a julio y proponiendo suspender las PASO— como una forma de “poner primero a la Ciudad”. Distintos posteos de medios reflejaron el anuncio y la controversia que generó, con críticas por el costo fiscal del split frente al supuesto ahorro de eliminar las PASO.
Del otro lado, Karina Milei rechazó públicamente esa estrategia y la leyó como “señal de debilidad de los Macri”. La tensión entre PRO y La Libertad Avanza (LLA) sobre el calendario electoral porteño se volvió eje de la discusión, con cruces en medios y análisis de Mauricio Macri sobre el escenario en CABA.
El calendario como herramienta de poder
El oficialismo porteño también mostró que puede mover las piezas en sentido inverso: hay margen para preservar el esquema vigente y frustrar el empuje por separar fechas, usando el calendario como herramienta política de cara a 2027. En paralelo, se registraron reuniones del gabinete de Javier Milei para analizar estrategias frente al desdoblamiento en la Ciudad, señal de que la pulseada excede lo local.
Por qué “concurrente” rinde más que “desdoblar”
El efecto “arrastre” funciona mejor con boleta unificada y fecha concurrente: al compartir el mismo tramo nacional y local, la figura fuerte en CABA potencia la lista presidencial del mismo espacio. Por eso el PRO evalúa si le conviene blindar la Ciudad (desdoblar) o maximizar tracción nacional (ir pegado). La experiencia reciente alimenta el cálculo: hubo cuestionamientos a la baja participación cuando se separaron calendarios en la Ciudad, y se le atribuyó parte de la responsabilidad al desdoblamiento impulsado por Jorge Macri.
El escenario 2027
Si Mauricio Macri encabeza la boleta porteña y la elección va pegada a la presidencial, el PRO convierte su bastión en locomotora: sube la participación, se reduce el corte de boleta y el “arriba” se beneficia del tirón porteño. Es una jugada menos obvia que desdoblar y, justamente por eso, puede sorprender a LLA, que presiona por separar calendarios para neutralizar ese efecto de arrastre.
En síntesis, la discusión ya no es sólo si conviene o no desdoblar por razones administrativas o de ahorro, sino qué diseño electoral maximiza el rendimiento político del espacio. En 2027, CABA podría dejar de ser un refugio para blindarse y pasar a ser la plataforma de lanzamiento nacional del PRO o de una coalición de gobierno.
Carlos Alberto Leiva