Gildo Insfrán, de 74 años, es una de las figuras más longevas de la política argentina, al frente de la provincia de Formosa desde 1995. Con casi tres décadas en el poder, su figura genera fuertes polarizaciones, siendo tanto elogiado como ferozmente criticado en el escenario nacional.
Percepción Pública: Entre el “Tío Gildo” y el “Feudal”
La percepción sobre Insfrán es compleja y fuertemente dividida. Para sus adherentes, es el “Tío Gildo”, el líder que ha impulsado un “Modelo Formoseño” enfocado en la justicia social, la inversión en infraestructura, salud, educación, ciencia y tecnología. Lo ven como un defensor de los intereses provinciales, capaz de mantener el equilibrio fiscal y de asegurar el bienestar de su gente. La lealtad hacia él es fuerte, con partidarios que lo consideran el “mejor gobernador de la República Argentina” y un ejemplo de liderazgo peronista.
Sin embargo, una vasta mayoría de voces críticas, tanto en los medios como en las redes sociales, lo tildan de “dictador”, “feudal” o “cacique”, acusándolo de manejar la provincia como un “reino” personal. Las acusaciones recurrentes incluyen el adoctrinamiento político en escuelas (como el episodio de “Tío Gildo” con alumnos que le hacían preguntas guionadas), el clientelismo (empleo público masivo a cambio de votos), la corrupción, la manipulación electoral y el deterioro institucional. Se señala que, a pesar de sus años de gobierno, Formosa presenta altos índices de pobreza y déficit en servicios. La decisión de la Corte Suprema en diciembre de 2024 de declarar inconstitucional la reelección indefinida en Formosa, aunque luego la provincia aprobó una cláusula transitoria que le permitiría presentarse en 2027, generó un fuerte debate sobre la periodicidad de los mandatos y la alternancia democrática.
Relación con el Gobierno de Milei: Conflicto Federalista y Choque de Modelos
La relación de Insfrán con el gobierno de Javier Milei es de abierta confrontación. Insfrán se ha posicionado como un férreo opositor a las políticas liberales y de ajuste del presidente. Lo acusa de tener un “profundo desprecio” por los pueblos del interior y de “abandonar a las provincias”. El gobernador formoseño critica el “individualismo extremo” de Milei y defiende un modelo de solidaridad y equidad basado en la “justicia social”.
El enfrentamiento se ha intensificado por la demanda de Insfrán de que la Nación debe a Formosa más de 150 mil millones de pesos, en un contexto de recortes de fondos federales y una discusión crítica sobre la coparticipación. Los choques han llegado al punto de que Insfrán ha acusado a Milei de gobernar como un “dictador” e incluso ha sugerido la necesidad de “derrocar su gobierno sea como sea”. El gobierno nacional, por su parte, ha cuestionado a Insfrán por adoctrinamiento en las escuelas y ha advertido sobre el fin de su “impunidad”.
Alianzas Peronistas: Cristina Kirchner y Axel Kicillof
A pesar de ser una figura histórica del peronismo, la relación de Insfrán con Cristina Kirchner ha mostrado matices. En abril de 2025, se reportó que Insfrán desafió a Cristina Kirchner al convocar un congreso del PJ para forzar un acuerdo con Axel Kicillof, en medio de tensiones internas por las estrategias electorales y las listas de candidatos. Esto sugiere una independencia estratégica, aunque ambos comparten la base ideológica peronista.
Con Axel Kicillof, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Insfrán ha forjado una alianza clave en el peronismo federalista. Kicillof ha visitado Formosa en varias ocasiones para firmar convenios de cooperación interprovincial. Kicillof ha elogiado públicamente la gestión de Insfrán, presentándolo como un ejemplo de “modelo formoseño” y de desarrollo provincial. Esta alianza es vista como parte de una estrategia para consolidar una red federalista peronista y proyectar a Kicillof como una figura nacional de cara a las elecciones de 2027, desafiando la agenda centralista de Milei. Incluso ha habido especulaciones, a menudo satíricas, sobre una posible fórmula presidencial Kicillof-Insfrán para 2027.
Interés en las Elecciones de 2027: La Lucha por la Continuidad
El interés de Gildo Insfrán en las elecciones de 2027 es innegable. A pesar de la decisión de la Corte Suprema de Justicia en diciembre de 2024 que declaró inconstitucional la reelección indefinida, la Convención Constituyente de Formosa derogó esta cláusula pero incluyó una transitoria que considera su actual mandato como el primero bajo la nueva normativa. Esto, según diversas interpretaciones, le permitiría presentarse nuevamente en 2027, y potencialmente gobernar hasta 2031, alcanzando 36 años en el poder.
La oposición ha denunciado esta maniobra como un intento de “burlar” el fallo judicial y ha advertido que recurrirá nuevamente a la Corte Suprema. La posibilidad de una nueva candidatura de Insfrán en 2027 es un punto central de tensión política y judicial en Formosa, reabriendo el debate sobre los límites del poder y la alternancia democrática en la provincia. La presencia de Insfrán en la política provincial sigue siendo un factor determinante en el panorama político argentino, especialmente en la conformación de frentes opositores al gobierno nacional.
Carlos Alberto Leiva