Leandro Zdero asumió la gobernación de la provincia del Chaco en un contexto de alta expectativa y desafíos significativos. Su figura, que en abril de 2025 alcanzaba una aprobación del 61% ubicándolo entre los gobernadores con mejor imagen del país, ha experimentado un descenso en su percepción pública, situándose en 52.5% para febrero de 2026 y ocupando el puesto 13 a nivel nacional. Este cambio se atribuye a un clima de conflicto social, particularmente en el sector salud, la eliminación de la “cláusula gatillo” para docentes y una alineación con las políticas de ajuste del gobierno nacional que impactan directamente en los bolsillos de los chaqueños.
Percepción Pública: Entre la Esperanza y la Crítica Acérrima
La gestión de Zdero es percibida de manera polarizada. Si bien al inicio se proyectaba como un líder con promesas de “ordenar las cuentas” y poner los recursos “al servicio del ciudadano”, la realidad ha generado un fuerte descontento. Los ciudadanos critican la falta de obras públicas, el deterioro de rutas y la inacción social, calificando su gobierno como “ausente” y una “gran estafa política”. La comunidad en redes sociales, a menudo, expresa su frustración con sarcasmo y acusaciones de nepotismo, malversación de fondos y falta de cumplimiento de promesas, especialmente en educación y salarios docentes.
Un tema recurrente es la percepción de que Zdero “se les ríe” a los chaqueños con aumentos salariales insignificantes frente a la inflación. También se le critica por usar recursos públicos para fines personales, como el presunto uso del avión sanitario provincial para ir a un cumpleaños y luego a un encuentro con el presidente Milei, un hecho que ha sido apodado “El Vuelo de la Infamia”.
Relación con el Gobierno de Milei: Una Alianza Cuestionada
La relación de Zdero con el gobierno de Javier Milei es un eje central de las críticas. La alianza entre su partido (PRO) y La Libertad Avanza (LLA) de Milei, celebrada por el gobernador como una expansión de bases, es vista por muchos como una “traición” al pueblo chaqueño y un “alineamiento incondicional” con políticas de ajuste que perjudican a la provincia.
La transferencia de 120 mil millones de pesos del gobierno de Milei a la gestión de Zdero ha generado controversia, siendo interpretada por algunos como una contradicción a la política de austeridad de Milei y una estrategia para consolidar alianzas electorales. Críticos como el ex ministro Eduardo Aguilar señalan que esta alineación podría erosionar la autonomía fiscal de Chaco, reduciendo los ingresos por coparticipación y aumentando la dependencia de fondos federales, lo que impactaría negativamente en los servicios públicos.
Con Cristina Kirchner y Axel Kicillof: Una Distancia Ideológica y Política
La postura de Leandro Zdero frente al kirchnerismo es de clara distancia y crítica. Tras la condena de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Zdero emitió un comunicado enfatizando el respeto a los poderes del Estado, la necesidad de restaurar la confianza institucional y la lucha contra la impunidad y la corrupción. Esta declaración se alinea con una visión de transparencia y republicanismo que contrasta con el modelo de gobernanza que representa el kirchnerismo.
Con Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y una de las figuras más relevantes del peronismo/kirchnerismo, la relación es indirecta y marcada por la confrontación ideológica. Las críticas a Zdero a menudo provienen de sectores peronistas que invocan a Kicillof como un líder que podría revitalizar el Justicialismo provincial frente a las políticas de ajuste. No hay evidencia de una relación directa o de cooperación, sino más bien de una oposición política inherente a sus respectivas pertenencias partidarias y visiones de país.
Interés para la Elección 2027: El Desafío de la Reelección
A pesar de las críticas, Leandro Zdero tiene un interés manifiesto en la reelección para 2027. Ya en marzo de 2026, se especula con posibles fórmulas y alianzas, como una con la intendenta peronista Claudia Panzardi de Laguna Blanca, buscando captar votos peronistas y ampliar su base de apoyo. Este tipo de movimientos estratégicos muestran la preparación para una contienda electoral.
Sin embargo, el camino hacia 2027 no será sencillo. La fuerte polarización, el descontento social y las acusaciones de ineficacia y corrupción son un lastre considerable. Figuras de la oposición como Santiago Pérez Pons ya han declarado abiertamente su intención de “sacar dramáticamente a Zdero para el 2027” y restaurar el control peronista en Chaco. Encuestas internas y el pulso de las redes sociales revelan un fuerte rechazo a su gestión, con un porcentaje significativo de chaqueños que no lo votarían nuevamente. La incertidumbre es alta, y el gobernador deberá enfrentar una ardua batalla para convencer al electorado de que merece un segundo mandato, en un escenario donde “en política no hay nada garantizado”.
Carlos Alberto Leiva