Crisis profunda en Lácteos Verónica: Reducción de jornada y rumores de venta ante salarios impagos y deudas millonarias

SANTA FE – La industria láctea argentina vuelve a ser noticia, pero esta vez por una situación alarmante. Lácteos Verónica, una de las empresas más reconocidas del sector con una plantilla de 700 empleados, enfrenta una “notoria crisis” que la ha llevado a reducir drásticamente la jornada laboral a cuatro horas diarias en dos de sus plantas, Lehmann y Clason, hasta, al menos, finales de abril.

La medida, comunicada a través de telegramas a sus trabajadores, busca preservar las fuentes de empleo en un contexto de incertidumbre. Sin embargo, la situación es crítica: la empresa acumula salarios impagos a sus obreros desde diciembre pasado, cheques rechazados por miles de millones de pesos y deudas millonarias con proveedores, incluyendo unos 60 millones de dólares a más de cien tamberos, lo que llevó al corte de suministro de materia prima en el segundo semestre de 2025.

La producción de Lácteos Verónica ha caído a menos del 5% de su capacidad instalada, con la planta de Lehmann procesando apenas 15.000 litros diarios. Esta parálisis se refleja también en las plantas de Suardi y Clason, que están “prácticamente desactivadas”. La gravedad de la situación financiera se subraya con datos del Banco Central, que indican una deuda total que supera los 13.400 millones de pesos.

Ante este panorama desolador, la cúpula de la empresa, hoy en manos de la familia Espiñeira, ha optado por el silencio, sin responder a consultas periodísticas. Mientras tanto, las versiones sobre una posible venta se intensifican. El sector industrial de Santa Fe menciona con insistencia la posibilidad de que la francesa Savencia, que ya administra Milkaut y se hizo cargo de Ilolay, esté avanzando en negociaciones para adquirir la compañía. No obstante, las autoridades del Ministerio de Trabajo, que siguen de cerca el conflicto, han admitido que no hay confirmación oficial de ninguna negociación.

Los trabajadores, representados por el gremio Atilra, expresan su desesperación ante una situación salarial “insostenible”, habiendo recibido solo pagos parciales que consideran una “burla”. La lucha por visibilizar su situación podría culminar en una movilización a Buenos Aires, mientras en Lehmann, los empleados custodian una partida de quesos especiales como una forma de “garantía” de cobro.

La historia de Lácteos Verónica es un reflejo de los desafíos que enfrentan las empresas en Argentina, donde las crisis económicas pueden tener un impacto devastador en el empleo y la producción. La comunidad láctea y los 700 empleados de la empresa esperan ansiosamente definiciones que puedan brindar un horizonte más claro.

Carlos Alberto Leiva

, , ,