La salida formal de Leila Gianni de La Libertad Avanza (LLA) marca un nuevo punto de ebullición en el armado político del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. La concejal de La Matanza y exfuncionaria nacional decidió romper definitivamente con el espacio tras meses de tensiones acumuladas, dejando al descubierto las profundas cortaduras internas que atraviesan a la fuerza libertaria en el distrito más populoso del conurbano.
El detonante: la pelea con Sebastián Pareja y el factor territorial
El conflicto expuesto por Gianni tiene como blanco principal a Sebastián Pareja, armador provincial de LLA y diputado nacional. A través de un duro descargo en redes sociales y un video previo cargado de interrogantes (“¿Qué pasa Sebastián Pareja? ¿Me metí donde no debía?”), la concejal acusó a la conducción partidaria de anteponer intereses sectoriales y negocios por sobre las necesidades de los vecinos.
El trasfondo de esta disputa se remonta al día posterior a su asunción como edil, momento en el cual Gianni decidió armar un bloque propio por diferencias insalvables con la mesa chica que responde a Pareja en el distrito (vinculada a figuras como Luis Ontiveros). Desde el entorno del armador libertario minimizaron el impacto de la partida y deslizaron reproches sobre la autonomía y la exposición pública de la dirigente, a quien ya habían apartado orgánicamente del espacio meses atrás.
Cuestionamientos al rumbo económico
Más allá de los roces por el manejo político y la distribución de poder territorial, Gianni introdujo un matiz crítico respecto de la gestión nacional. Si bien reconoció que era indispensable ordenar la macroeconomía y terminar con años de desequilibrios financieros, advirtió que el proyecto oficialista “está dejando afuera a muchos argentinos” y desatendiendo la realidad cotidiana de los sectores trabajadores, comerciantes y jubilados.
“Ordenar, sí. Olvidarse de la gente, no”, sintetizó en su comunicado, diferenciando su base de convicciones sociales del rigor fiscal implementado por la administración de Javier Milei.
El impacto en el Concejo Deliberante
La salida de Gianni no es un hecho aislado, sino que reconfigura el mapa legislativo local. Su distanciamiento se da en paralelo a movimientos dentro de la oposición dialoguista: concejales como Javier Ferreyra y Hernán Finocchiaro decidieron escindirse para formar una bancada propia del PRO en sintonía con Cristian Ritondo, evidenciando cómo el bloque inicial de La Libertad Avanza en La Matanza quedó fragmentado entre puristas, armadores territoriales y aliados de diferentes extracciones.
El transfondo de un espacio en construcción
El caso de Leila Gianni —con un pasado político que transitó por distintas administraciones antes de sumarse al ministerio de Capital Humano y luego recalar en el conurbano— refleja los dilemas de una fuerza política en plena expansión. La necesidad imperiosa de construir territorialidad rápida para disputar el poder al peronismo histórico obligó a LLA a integrar perfiles heterogéneos. Sin embargo, la falta de una estructura vertical homogénea, los choques por el control de los recursos y la tensión entre la ortodoxia económica y la urgencia social continúan generando cortocircuitos difíciles de contener.